papel reciclado

Menos papel reciclado por los robos

Con un precio que supera los 70 euros por tonelada en el peor caso y supera ampliamente los 100 euros para los materiales de mejor calidad, no es extraño que el robo de papel y cartón de los contenedores municipales de Valencia se haya convertido en algo cotidiano. Así lo reflejan las cifras de recogida de 2012, que han sufrido un desplome del 13% respecto al año anterior.

La disminución en la recogida tiene su explicaron, confirmaron fuentes municipales en «el elevado índice de robos que se producen en los contenedores dado el alto precio que mantiene esta materia prima en los mercados». El ayuntamiento de Valencia ha sacado a licitación el concurso para la venta del papel y cartón que se recoja en los contenedores. El precio de salida es de 65 euros por cada tonelada, aunque la previsión es que la cifra suba hasta rozar los 100 euros. Al tratarse de un mercado fluctuante, los técnicos estiman que el negocio para las arcas municipales podría ascender a un millón de euros en cada ejercicio. Además de los rebuscadores que se dedican a sacar de los contenedores todo lo que puedan vender, la mayoría con un carrito de supermercado o una bicicleta con una caja de plástico, también hay ladrones de este material que emplean más recursos.

Frente a la mala situación que se ha dado en la recogida de papel y cartón, el balance de vidrio ha sido positivo con 12.329 toneladas, lo que ha supuesto un ligero incremento del 1% respecto a 2011.

Los técnicos consideran que «cada vez se usa menos este material debido al mayor uso de soportes informáticos». Sobre el cartón, la crisis actual de consumo ha hecho reducir los embalajes recogidos en los depósitos.

Curiosamente, se trata del material más caro en el mercado del reciclaje. Según la última estadística, en la ciudad hay repartidos 1.784 contenedores de este tipo de recogida selectiva. Una cifra similar se refiere a la captación de vidrio, con algunas unidades menos para el plástico. El ayuntamiento trata de agrupar los contenedores en islas para facilitar los trabajos de limpieza. Una de las consecuencias de los robos es que dejan todo el entorno con restos de residuos, lo que encarece todavía más el presupuesto que se destina a las contratas de recogida de basura y limpieza viaria.

Fuente: Lasprovincias.es