Papel reciclado¿Papel Reciclado y ecológico?

¿Papel reciclado? ¿Papel ecológico? Muchos materiales de papelería llevan estos distintivos, pero ¿no son lo mismo?. La verdad es que son cosas diferentes. Cada uno aporta su granito de arena en la conservación del planeta, pero desde conceptos de fabricación distintos.

Las estadísticas de consumo per cápita de papel se citan frecuentemente como indicador del nivel de vida de un país.

Desgraciadamente, tambien podrían utilizarse como tasa para medir la degradación del medio ambiente de una región por la contaminación, la tala de bosques y la basura que su producción genera.

 

CONTAMINACIÓN

Para fabricar papel es necesario separar las fibras de celulosa (presentes en maderas, algodón ó paja de cereales) que están fuertemente unidas por lignina y producir así la pasta o pulpa. Esto se realiza a través de métodos químicos, con base de azufre, o mecánicos.

Ambos procesos son perjudiciales para el entorno. El primero porque libera dióxido de azufre (uno de los principales causantes de la lluvia ácida), y el segundo porque vierte resinas ácidas altamente tóxicas. Además, con el fin de producir celulosa blanca pura, la indistria emplea dióxido de cloro y lavandina que, al combinarse con la materia orgánica de la pasta, produce miles de nuevos compuestos conocidos como organoclorados.

La persistencia en el tiempo de los organoclorados es enorme, porque al no existir en el medio ambiente de forma natural (son totalmente artificiales), los seres vivos no disponen de medios para excretarlos o eliminarlos, por eso aumentan su concentración al recorrer la cadena trófica. Dentro del grupo de los organoclorados existen una serie de compuestos especialmente peligrosos: las dioxinas. Se trata del veneno más potente que se haya inventado jamás. Su toxicidad es 70.000 veces mayor que el cianuro.

 

VERTIDOS

Fabricar 1.000 Kg. de papel supone el consumo de 100.000 litros de agua, un bien cada vez más escaso. De ellos, un 10 por ciento, altamente contaminado, se vierte a los ríos. La indistria papelera está entre las más contaminantes (según Greenpeace, es la responsable del 27 por ciento de los residuos tóxicos producidos en España). Su alta toxicdad se debe fundamentalmente al citado proceso de blanqueo con cloro.

 

MÁS BASURA

Aproximadamente, un 20 por ciento de nuestro cubo de basura es papel y cartón. Tiramos diariamente al vertedero diez millones de kilos. Además, de no tomarse medidas urgentes, es previsible que, al ritmo actual, este porcentaje aumente hasta el 40 por ciento.

 

¿QUÉ PAPEL ELEGIR?

Como alternativas mas consecuentes con el medio ambiente han surgido dos opciones que no hay que confundir: papel reciclado y papel ecológico.

- El papel reciclado es aquel en cuya fabricación se ha utilizado como materia prima exclusivamente papel usado por el consumidor: periódicos, revistas, papeles de oficina, impresos, etc.

- Papel ecológico es aquel en cuyo proceso de blanqueo no se ha utilizado cloro gas. Existen dos tipos, el denominado TCF (Totally Chlorine Free, es decir totalmente libre de cloro) y el ECF (Elementary Chlorine Free, o sea, libre de cloro elemental).

Ni que decir tiene que la alternativa más ecológica y responsable es la del papel reciclado y ecológico. Su característica distintiva es su color blanco natural, además de sus dos distintivos internacionales “Papel reciclado” / “Papel ecológico 100%”.

Según las estadísticas España ocupado el decimotercer puesto en gasto de papel. A la cabeza de los grandes devoradores de papel estarían Estados Unidos, Bélgica y Japón. No obstante, España tiene a su favor el hecho de figurar en cuarto lugar en cuanto a la tasa de utilización de papel reciclado, un con 76,4%, por delante de la mayoría de los países de la Unión Europea.

Sin embargo, tras esta alentadora cifra se esconde una realidad manos prometedora, ya que la mayor parte del papel que se consume en España procede de la importación. Y no solo se compra fuera una gran parte del papel de primera mano que consumimos (por falta de árboles), sino que actualmente se importan 700.000 toneladas de papel viejo al año porque resulta más cómodo importarlo que recoger el que tiramos aquí.

Nuestra tasa de recogida no supera el 42 por ciento cuando se podría rebasar el 80 por ciento. Desde hace 10 años, la tasa de recogida de papel y cartón, dos materiales facilmente reciclables, solo ha aumentado un uno por ciento, según datos de la Asociación Española de Recuperación de Papel y Cartón (Repacar). Así, mientras hace dos décadas España estaba casi a la cabeza del reciclado de papel y cartón en Europa, ahora se ha quedado muy atrás comparado con el 70% de Alemania, que es quien lidera en recuperación de papel en la Unión Europea.