Papel reciclado y ecológico

 

  • Reducción de la contaminación de las aguas en un 92%.
  • Ahorro energético del 62 % y ahorro de agua del 86% con respecto a papeles producidos con pasta virgen.
  • Genera menos de una cuarta parte de la contaminación, incluso teniendo en cuenta las sustancias químicas utilizadas para quitar la tinta del papel.
  • Reducción del espacio de vertedero, que está ocupado en casi un 20 por ciento por papel.
  • Ofrece mayor opacidad que el papel convencional, especialmente importante para el impresor que puede imprimir en gramajes más bajos sin que haya traspaso de tintas. En caso de envíos postales, supone menores costes de franqueo.
  • Disminución de la tala de árboles.

 

!Ojo con la trampa¡

Hay muchos materiales de papelería que aunque exhiban el sello de “Papel reciclado” son dañinos con el medio ambiente. La trampa está en que si un papel es reciclado pero ha sido blanqueado con cloro está causando más daño al medio ambiente que otro papel no reciclado pero que sea ecológico, es decir, que no se haya blanqueado con cloro, y que se haya fabricado a partir de maderas “blandas” procedentes de bosques de madera sostenible controlados por expertos con el fin de abastecer a la industria papelera.

En todo caso hay que asegurarse de que el papel u objeto de papelería que tengamos en las manos sea de papel reciclado y ecológico.

Otro problema del reciclado son los residuos tóxicos producidos en la fase de destintado del papel viejo. Los vertidos de reciclaje de papel constituyen el principal foco de contaminación de este sector, aunque de todas formas hay que decir que aún así la producción de este papel genera una cuarta parte menos de la contaminación que el papel convencional.

Para solucionar este problema se tendría que realizar un tratamiento serio de las aguas de vertido, por lo que la ley debería ser cada vez más rigurosa con estas empresas y exigirles una mayor inversión en tecnología para garantizar un proceso limpio que minimice el impacto ambiental.