reciclar papel¿Sería posible reciclar papel usandolo como combustible?

Actualmente en España se utiliza uno de los sistemas de recogida de papel y cartón más eficientes del mundo, el 70% del papel usado en España se recicla. Reciclar papel, así como fabricarlo genera más de 5.000 puestos directos de trabajo en nuestro país y casi 20.000 indirectos, sólo en el proceso de reforestar nuestros bosques.

Este tema ya lo hemos tratado en anteriores entradas de nuestro blog. Pero ¿podríamos enfocar esta ventaja hacia el progreso económico de nuestro país, utilizando nuestros recursos naturales como principal fuente de energía?

Según algunos artículos que he leído recientemente, la industria papelera opina que ante la ausencia de gas o petróleo en España, podríamos optar por generar fibra de madera. Nuestras condiciones climáticas son optimas para cultivar madera y además disponemos de grandes terrenos que ya no se usan para ganadería y agricultura donde poder plantar pinos y eucaliptos.

Ya en la actualidad somos el tercer país europeo con mayor superficie forestal según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Hemos pasado de tener 13,8 millones de hectáreas de bosque en 1990 a los 18,2 millones de hectáreas en 2010.

También tenemos el llamado bosque urbano derivado de reciclar papel y cartón. En este campo somos el segundo país de Europa que más papel y cartón usado recupera, gracias a nuestro avanzado sistema de recogida, de los más eficaces del mundo.

Ahora nos queda el papel que no se recicla, en los hogares españoles se recicla aproximadamente la mitad del papel que se utiliza la otra mitad se tira, esto es como tirar energía a la basura.

Se calcula que la media de papel desperdiciado a diario en cada casa es de 465 grs. esto equivale a 2,26 kwh térmicos por persona y día. Con esta energía podríamos obtener casi el doble de agua caliente que necesitamos por persona al día.

Si pudiésemos reciclar papel y usarlo como combustible en lugar de tirarlo cubriríamos de sobra nuestra necesidad de agua caliente sanitaria para uso doméstico. ¿Podría adaptarse la tecnología para aprovechar un material nuestro como combustible?