¿Qué son los RAEE?

Es probable que en los últimos tiempos hayas oído hablar de los residuos RAEE, pero realmente no tengas demasiado claro de qué se trata ni dónde se reciclan. Si es así, te recomendamos que prestes atención y tomes nota, ya que a continuación te vamos a contar todo lo que necesitas saber.

¿Qué son los residuos RAEE?

Al hablar de residuos RAEE nos estamos refiriendo a los residuos procedentes de aparatos eléctricos y electrónicos que generamos en nuestro día a día. Un residuo RAEE podría ser un televisor estropeado, un ordenador, un teléfono móvil, microondas, etc.

Todos los residuos RAEE tienen en común que para su correcto funcionamiento precisan de corriente eléctrica.

Los aparatos eléctricos y electrónicos cuando dejan de funcionar y se vuelven inservibles pasan a convertirse en residuos RAEE, y por tanto, se deben reciclar de la manera correcta.

La legislación de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos está regulada en el Real Decreto 110/2015 de 20 de febrero, el cual establece en qué consisten y el modelo de gestión más eficiente para ellos:

Tal y como establece el Real Decreto 11072015, de 20 de febrero, los Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos o RAEE, son aquellos aparatos eléctricos y electrónicos que se convierten en residuos cuando dejan de funcionar, como indica la definición del artículo 3.a) de la Ley 22/2011 de 28 de julio. Dicha definición comprende todos los componentes, subconjuntos y consumibles que forman parte del producto en el momento en que se desecha.

Diferentes tipos de residuos RAEE

¿Qué tipos de residuos RAEE existen?

Los residuos RAEE se dividen en 7 categorías diferentes, tal y como establece el Real Decreto 11072015 (anteriormente eran 10).

Te interesa:

Consejos para destruir una tarjeta micro SD para que nadie recupere tus archivos.

#1- Aparatos de intercambio de temperatura 

1.1    – Aparatos eléctricos de intercambio de temperatura clorofluorocarburos (CFC), hidroclorofluorocarburos (HCFC), hidrofluorocarburos (HFC), hidrocarburos (HC) o amoníaco (NH).

1.2    – Aparatos eléctricos de aire acondicionado.

1.3    – Aparatos eléctricos con aceite en circuitos o condensadores.

#2- Monitores, pantallas y aparatos con pantallas de superficies superior a 100 cm2

2.1 – Monitores y pantallas LED.

2.2 – Otros monitores y pantallas.

#3- Lámparas

3.1 – Lámparas de descarga (mercurio) y lámparas fluorescentes.

3.2 – Lámparas LED.

#4 – Grandes aparatos (dimensiones exteriores superiores a 50 cm)

Electrodomésticos, aparatos de consumo, equipos de informática y telecomunicaciones, luminarias, aparatos de reproducción de sonido o imagen, equipos de música, herramientas eléctricas y electrónicas, juguetes, equipos deportivos y de ocio, productos sanitarios, instrumentos de vigilancia y control, máquinas expendedoras y equipos para la generación de corriente eléctrica.

Quedan excluidos de esta categoría los RAEE contemplados en las categorías 1, 2, 3 y 7.

#5- Pequeños aparatos (dimensiones exteriores inferiores a 50 cm)

Los mismos aparatos que en la categoría 4, pero de dimensiones exteriores inferiores a 50 centímetros.

#6- Equipos de informática y telecomunicaciones pequeños

#7 – Paneles fotovoltaicos grandes

7.1 – Paneles fotovoltaicos con silicio.

7.2 – Paneles fotovoltaicos con teluro de cadmio.

¿Dónde reciclar los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos?

¿Dónde reciclar los RAEE?

Los RAEE están considerados como residuos peligrosos, debido a los componentes contaminantes que incluyen en su interior. Esto hace que sea totalmente necesaria la recogida de los RAEE por empresas profesionales y autorizadas para el transporte de residuos peligrosos como Dataeraser, que a través de nuestro servicio de recogida y reciclaje de material informático, procedemos a la recogida de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y a su posterior reciclaje.

De esta forma, a través de la recogida y el reciclaje de residuos RAEE conseguimos frenar la contaminación y colaborar con la preservación del medio ambiente.

Hay que tener en cuenta que este tipo de residuos cuentan con elementos peligrosos y contaminantes, que deben gestionarse y reciclarse adecuadamente para evitar que puedan contaminar el medio ambiente. A continuación te mostramos algunos de los principales y más peligrosos:

-          Mercurio: elemento muy tóxico que provoca daños en el cerebro y el sistema nervioso de las personas y animales.

-          Plomo: potencia el deterioro intelectual y tiene efectos altamente perjudiciales para el cerebro, así como para el sistema circulatorio.

-          Cadmio: provoca fallos en la reproducción y aumenta la posibilidad de infertilidad.

-          Cromo: produce problemas en los riñones y en los huesos.

-          Selenio y arsénico: pueden provocar daños gastrointestinales, renales y gastrointestinales.

-          Plástico.

-          Pilar y baterías..

Aquí hay que destacar los elementos contaminantes que cuentan los rayos catódicos y las soldaduras que incluían las antiguas pantallas de televisión y monitores de televisión.

Asimismo, los equipos informáticos también cuentan con una gran cantidad de compuestos peligros que si no se tratan de la manera adecuada, pueden liberar toxinas al aire, a la tierra y al agua, afectando enormemente a la capa de ozono.

Dicho esto, el reciclaje de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos es totalmente necesario, ya que este tipo de aparatos no generan contaminación por sí mismos, sino que es el deterioro y la rotura lo que libera sus materiales tóxicos, afectando a la naturaleza y a la salud humana.